Muchas personas consultan en Clínica Raquis por dolor muscular persistente, sensación de rigidez generalizada, debilidad o fatiga corporal que no mejora del todo con descanso, masajes o analgésicos.
En estos casos, es común escuchar frases como: “Me dijeron que podía ser falta de vitamina D”.
La pregunta es válida. En Chile, la deficiencia de vitamina D es frecuente, incluso en personas jóvenes y activas. Sin embargo, no todo dolor muscular se debe a esta causa, ni toda suplementación genera alivio.
La evidencia científica más reciente muestra que la vitamina D puede influir en el dolor musculoesquelético, pero solo en contextos bien definidos y como parte de un enfoque terapéutico integral.
¿Qué es la vitamina D y por qué se relaciona con el dolor muscular?

La vitamina D es una hormona esencial para múltiples funciones del organismo. Aunque suele asociarse solo a los huesos, también cumple un rol clave en:
- La función y contracción muscular
- La recuperación post esfuerzo
- La modulación de la inflamación
- El metabolismo energético
El músculo posee receptores específicos de vitamina D (VDR). Cuando los niveles son bajos —generalmente bajo 20 ng/mL— se ha observado mayor frecuencia de:
- Dolor muscular difuso
- Sensación de debilidad
- Fatiga persistente
- Menor tolerancia al ejercicio
Esto no significa que la vitamina D sea “la causa” única del dolor, pero sí puede actuar como un factor que perpetúa o amplifica los síntomas, especialmente en cuadros crónicos.
¿Qué es y cómo actúa la manipulación espinal en este tipo de dolor?

En el dolor musculoesquelético persistente, el problema rara vez es aislado. Habitualmente coexisten:
- Rigidez articular
- Sobrecarga muscular
- Alteraciones del movimiento
- Sensibilización del sistema nervioso
- Factores metabólicos como la deficiencia de vitamina D

La manipulación espinal, realizada por profesionales capacitados, tiene como objetivo:
- Mejorar la movilidad articular
- Disminuir la rigidez de la columna
- Reducir la sobrecarga neuromuscular
- Facilitar una mejor respuesta al ejercicio terapéutico
En pacientes con dolor muscular difuso, la manipulación no es una solución única, pero puede ser una herramienta útil para disminuir la carga mecánica y permitir una rehabilitación más efectiva.
¿Qué dice la evidencia científica sobre vitamina D y dolor musculoesquelético?


La investigación publicada entre 2015 y 2025 muestra resultados consistentes:
✔️ Cuando sí puede ayudar
- En pacientes con deficiencia confirmada de vitamina D (<20 ng/mL)
- Especialmente en casos de dolor muscular difuso o dolor crónico generalizado
En estos escenarios, la suplementación con 800–2000 UI diarias, mantenida por 3 a 6 meses, puede generar:
- Disminución leve pero significativa del dolor
- Mejoría de la fuerza muscular
- Mejor función física
El beneficio es modesto, pero clínicamente relevante cuando el paciente está bien seleccionado.
⚠️ Resultados parciales o inconsistentes
- Dolor lumbar crónico sin déficit de vitamina D
- Dolor articular mecánico
- Osteoartritis
En estos casos, los estudios muestran poca o nula mejoría, por lo que la suplementación rutinaria no se justifica.
🚫 Lo que la vitamina D NO hace
- No elimina el dolor por sí sola
- No reemplaza la Quiropráctica/kinesiología ni el ejercicio
- No previene el dolor musculoesquelético en población general
- No ofrece mayor beneficio en dosis altas sin indicación médica
¿Cuándo puede ayudar y cuándo no?


Puede ser útil como complemento en:
- Adultos mayores con baja exposición solar
- Personas con obesidad (IMC >30 kg/m²)
- Pacientes con fibromialgia o dolor musculoesquelético difuso
- Mujeres postmenopáusicas con déficit confirmado
- Personas con enfermedades inflamatorias crónicas
No se recomienda de forma rutinaria en:
- Personas con niveles normales de vitamina D
- Dolor muscular agudo aislado
- Dolor postoperatorio
- Mialgias asociadas a medicamentos
Además, dosis elevadas sin supervisión (>4000 UI/día) no aportan mayor beneficio y pueden generar efectos adversos.
La importancia de combinar tratamiento, educación y ejercicio terapéutico

La evidencia es clara:
👉 el dolor musculoesquelético crónico no se resuelve con una sola intervención.
El abordaje más efectivo incluye:
- Evaluación clínica individual
- Educación sobre dolor y movimiento
- Ejercicio terapéutico progresivo
- Terapias manuales cuando están indicadas
- Corrección de déficits nutricionales cuando existen
En pacientes con déficit de vitamina D, su corrección puede mejorar la respuesta al ejercicio, pero no sustituye el trabajo activo del paciente en su recuperación.
Conclusión: una herramienta útil, pero con indicación precisa
El consenso científico actual apoya que la vitamina D cumple un rol adyuvante y limitado en el manejo del dolor musculoesquelético.
Su indicación debe basarse en exámenes objetivos y evaluación clínica, no en suposiciones.
El manejo efectivo del dolor requiere comprender que el cuerpo funciona como un sistema, donde movimiento, carga, nutrición y sistema nervioso interactúan constantemente.
En Clínica Raquis evaluamos cada caso de forma individual y combinamos técnicas manuales, educación y ejercicio terapéutico, siempre basados en evidencia científica y en las necesidades reales de cada paciente.
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